Básicamente un objeto es un conjunto de variables y funciones interrelacinados. En un objeto las variables que guardan los valores de sus características se llaman propiedades y las funciones se llaman métodos. Los lenguajes orientados a objetos son más fáciles de programar ya que se acercan más a nuestra forma de pensar, así si creamos un objeto 'vehículo terrestre', una de sus propiedades sería su color, su número de ruedas, su velocidad,... Y un método sería acelerar, frenar, que cambiarían las propiedades del objeto: en estos dos casos la velocidad. Además gracias a la herencia podríamos crear un nuevo tipo de vehículos que podríamos clasificar en coches, camiones, motos,... que poseerían las mismas propiedades y los mismos métodos que un 'vehículo terrestre' más algunos característicos de ese tipo de 'vehículo terrestre', como por ejemplo un método 'descargar' en el caso de los camiones, y un número de ruedas diferentes.